La dinámica reciente de los mercados agrícolas expuso un cambio relevante en los flujos globales, con impactos directos en América Latina. Brasil y Argentina consolidaron su rol exportador mientras los precios evidenciaron una marcada divergencia entre productos clave.
Durante el primer trimestre de 2026, el aceite de soja registró un repunte significativo impulsado por la demanda de biocombustibles y restricciones de oferta. Este comportamiento benefició particularmente a Brasil, principal productor regional, y reforzó expectativas de ingresos por exportaciones.
El desempeño del aceite de soja contrastó con la caída sostenida en café y cacao. Ambos commodities enfrentaron correcciones tras máximos previos, presionados por ajustes técnicos y expectativas de mayor oferta global. En el caso del café, Brasil incidió nuevamente como actor determinante al mejorar sus proyecciones de cosecha.
Volatilidad en café y cacao redefine estrategias
El cacao mostró retrocesos tras un periodo de volatilidad extrema, influido por cambios en inventarios y ajustes en la demanda internacional. Este entorno generó una redistribución de capital hacia otros activos agrícolas.
Además, los mercados agrícolas reflejaron un entorno más selectivo, donde los inversionistas priorizaron productos vinculados a energías renovables. En consecuencia, el aceite de soja se consolidó como uno de los activos más atractivos del trimestre.
Por otro lado, la caída en café y cacao reconfiguró las estrategias comerciales en América Latina. Exportadores ajustaron coberturas y revisaron proyecciones ante un escenario menos favorable en precios; También se observó una mayor sensibilidad a factores climáticos y logísticos, especialmente en regiones productoras de Brasil y países andinos. Este contexto elevó la incertidumbre en contratos futuros.
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