La maduración del mercado mexicano de vino está atrayendo inversiones estratégicas de actores globales. Entre ellos, Bodegas Emilio Moro ha identificado a México como su mercado de exportación más importante desde 2022, por encima de potencias como Estados Unidos. Este movimiento responde a un entorno de consumo en expansión, con una sofisticación creciente del consumidor y una red restaurantera que se posiciona como pilar comercial.
El valor del mercado del vino en México alcanzó los 13,370 millones de dólares en 2024 y se estima que supere los 21,710 millones en 2033, con un crecimiento a doble dígito, de acuerdo con Deep Market Insights. Este dinamismo ha permitido a la bodega española reportar tasas de crecimiento de entre 8% y 12% durante 2025, pese al contexto económico adverso. A mediano plazo, las expectativas se mantienen positivas, con incrementos proyectados de hasta 14% anual.
El vino en México, una apuesta de largo aliento
Entre el 70% y 75% de las ventas de Emilio Moro aún provienen de España. Sin embargo, el objetivo de elevar el peso de las exportaciones ha convertido a México en un mercado prioritario dentro de su estrategia global. La firma ha apostado por un modelo comercial que prioriza la construcción de marca a través del canal restaurantero, donde la experiencia del consumidor, guiada por sommeliers, juega un papel central.
Alberto Moro, director de exportaciones, destaca que el consumo per cápita sigue siendo bajo en comparación con mercados maduros, pero subraya que el crecimiento constante representa una oportunidad de alto valor desde una perspectiva empresarial. “No es un éxito inmediato; son más de dos décadas de trabajo continuo en el país”, afirma.
El 25% de las ventas globales de la bodega corresponden actualmente a exportaciones, proporción que se espera ampliar con México como punta de lanza.
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