El especialista en vivienda y construcción, José Reynoso González, observa un panorama favorable para el sector de la construcción derivado de los proyectos contemplados en el Plan México como la obras de trenes de pasajeros y el programa nacional de construcción de casas.
Desde su análisis, estas obras son positivas porque sus impactos repercuten en un impulso en materia de infraestructura, así como en un crecimiento económico y laboral en el país.
“Cuando aumenta el nivel de producción de las empresas constructoras también se detona el empleo. Aproximadamente, tres de cada cuatro sectores económicos crecen cuando hay construcción en el país”, explicó José Reynoso González.
Las perspectivas del especialista coinciden con el optimismo mostrado entre representantes de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), quienes han manifestado que existe una relación más estructurada y ordenada con el gobierno federal para las obras del 2026.
Sin embargo, Reynoso González señala que estas señales no bastan para mantener al sector de la construcción en una posición privilegiada, también requiere de mayor inversión pública.
“En la actualidad, el gasto que se destina para obras públicas ronda el 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, lo ideal sería que equivaliera al 4 o 6 por ciento”, detalló José Reynoso González.
De acuerdo con estimaciones, por cada punto porcentual adicional en el sector de la construcción se generan 35 mil empleos formales. Además, cada peso invertido en este rubro genera 1.84 pesos adicionales en la economía en su conjunto.
Finalmente, el especialista en vivienda y construcción, José Reynoso González, remarcó que el sector de la construcción se consolida como una variable económica poderosa para acelerar el crecimiento del PIB nacional.











