Los mercados agrícolas de Estados Unidos reaccionaron con firmeza tras nuevas señales de ajuste en la oferta prevista para la campaña 2026. En Chicago, los futuros de soya y maíz avanzaron después de que el USDA reportó una menor intención de siembra de maíz y una demanda que sigue ofreciendo soporte al complejo de granos.
El movimiento reflejó una lectura inmediata de riesgo para el balance agrícola estadounidense. Aunque los productores planean ampliar la superficie de soya, el recorte proyectado en maíz resultó relevante para operadores que siguen de cerca los costos de insumos, la rentabilidad por cultivo y el impacto geopolítico internacional sobre fertilizantes y energía.
Mercado de Soya y Maíz en Chicago
El USDA informó el 31 de marzo que los agricultores de Estados Unidos prevén sembrar 95.3 millones de acres de maíz en 2026, un descenso de 3% frente al año previo. Asimismo, la superficie de soya se ubicaría en 84.7 millones de acres, con un aumento anual de 4 por ciento. El dato de maíz quedó por encima de la expectativa media del mercado, pero confirmó una reducción relevante frente a 2025.
En la Bolsa de Comercio de Chicago, el trigo subió 1.87% hasta 6.1838 dólares por bushel. También la soya ganó 1.14%, a 11.7225 dólares, y el maíz avanzó 0.77 por ciento, a 4.5850 dólares. Por otro lado, el encarecimiento de fertilizantes y combustible ha reforzado la preferencia relativa por la oleaginosa, que demanda menos nitrógeno que el maíz.
Costos agrícolas y oferta disponible
De igual manera, el reporte trimestral de existencias mostró que las reservas de maíz alcanzaron 9.02 mil millones de bushels al 1 de marzo, mientras las de soya totalizaron 2.10 mil millones. Ese volumen confirma que la oferta sigue amplia, pero también que cualquier ajuste en superficie puede alterar con rapidez la valuación de Soya y Maíz.











