Celebrar el 14 de febrero no debería implicar comprometer la salud financiera personal. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha emitido una serie de recomendaciones para evitar que las emociones asociadas con esta fecha se traduzcan en decisiones económicas poco racionales. El principal llamado es claro: evitar convertir el afecto en una transacción costosa.
Uno de los focos de atención es el llamado “materialismo afectivo”, un patrón que lleva a vincular el precio de un obsequio con la intensidad de los sentimientos. Este fenómeno, frecuente durante la etapa de enamoramiento, promueve gastos impulsivos que pueden generar presiones financieras innecesarias. Por ello, la Profeco insiste en que las expresiones sinceras de cariño tienen mayor valor que cualquier objeto costoso.
Recomendaciones para un consumo responsable
La institución recomienda evitar compras a meses sin intereses en bienes efímeros como flores, chocolates o cenas. Aunque esta modalidad puede parecer atractiva, en realidad prolonga el pago de artículos que perderán su valor en días. En su lugar, sugiere definir un presupuesto antes de adquirir cualquier regalo y realizar las compras con anticipación para evitar los aumentos de temporada.
También aconseja comparar precios entre tiendas físicas y plataformas digitales, prestando especial atención a proveedores que cuenten con el Distintivo Digital Profeco. Esta medida garantiza que el comercio cumple con la Ley Federal de Protección al Consumidor y ofrece vías claras para reclamaciones.
Las promociones como dos por uno, horarios con descuento y tarjetas de cliente frecuente pueden optimizar el gasto. La Profeco incluso propone celebrar con alternativas más accesibles como visitas a museos, parques o actividades gratuitas al aire libre, sin comprometer el bienestar financiero.











