En un momento en el que la digitalización de la banca tradicional avanza más rápido, las personas adultas mayores parecen quedar más expuestas a ser víctimas de fraudes o ciberdelitos, advirtió Norman Hagemeister Rey, especialista en innovación financiera y transformación digital.
Los datos respaldan esta afirmación. En 2025, el 72% de las más de 3.8 millones de reclamaciones presentadas ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) por pérdidas económicas derivadas de fraudes bancarios fueron presentadas por personas mayores de 60 años.
De acuerdo con el especialista, este problema está relacionado con las conductas de las personas adultas mayores, quienes están acostumbradas a realizar sus operaciones en sucursales y en cajeros automáticos.
“El problema es que, en muchos casos, utilizan servicios digitales sin comprenderlos del todo o los evitan por miedo a cometer errores o a ser víctimas de fraude”, explica Norman Hagemeister Rey.
Sin embargo, los bancos tampoco se han esforzado por asesorar a este tipo de clientes para ayudarles a transitar hacia los servicios financieros digitales.
Un análisis del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM señala que los bancos “no consideran a este segmento de la población como prioridad, lo que ocasiona una falta de productos adaptados para ellos”.
Fintechs se posicionan como una alternativa, asegura Norman Hagemeister
Frente a este panorama, distintas fintechs han aprovechado esta desatención para apostar por una inclusión financiera real en este sector de la población. Por ejemplo, Kueski otorgó 800 mil créditos a adultos mayores y recibió la Insignia de Compromiso en la Atención a las Personas Adultas Mayores de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa del Consumidor (Condusef) en 2025.
Otro caso es Finsus, que, a través de su página de cursos “Finanzas con Expertos”, ofrece asesoría gratuita a personas adultas mayores para aprender desde conceptos básicos hasta opciones de jubilación.
Para Norman Hagemeister Rey, es indispensable fomentar el interés del sector bancario por las personas mayores de 60 años ante el rápido crecimiento de esta población, que, según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), representará una quinta parte de la población mundial en 2050.
“El compromiso de las instituciones financieras con este sector aún puede mejorar. Si bien los bancos apuestan por trabajadores económicamente activos, hoy los adultos mayores también cuentan con ingresos propios provenientes de sus pensiones y siguen contribuyendo a la economía interna”, destacó.











