El desempeño reciente de Chevron mantuvo la atención de los inversionistas en Estados Unidos, en un entorno marcado por precios del crudo más débiles y ajustes operativos en la industria energética. La compañía mostró resiliencia bursátil pese a cifras financieras mixtas al cierre del ejercicio fiscal 2025.
Chevron reportó beneficios ajustados de 1.52 dólares por acción en el cuarto trimestre, por encima de las estimaciones del mercado, aunque por debajo del nivel registrado un año antes. Los ingresos trimestrales alcanzaron 46,900 millones de dólares, cifra inferior a lo previsto por analistas.
El beneficio neto declarado descendió a 2,800 millones de dólares, afectado por la caída en los precios del petróleo, menores aportaciones de filiales y efectos cambiarios adversos. No obstante, el flujo de caja operativo aumentó de forma relevante hasta 10,800 millones de dólares.
Chevron impulsa caja y retorno al accionista
Durante 2025, Chevron devolvió 27,100 millones de dólares a sus accionistas mediante dividendos y recompras. Además, completó la integración de Hess y alcanzó sinergias por 1,000 millones de dólares, reforzando su disciplina financiera.
La empresa también avanzó en la reducción de costos estructurales, con ahorros acumulados de 1,500 millones de dólares. Este programa apunta a recortes totales de entre 3,000 y 4,000 millones hacia finales de 2026.
Producción récord y ajustes por segmentos
La producción neta en Estados Unidos creció con fuerza, impulsada por la adquisición de Hess, nuevos proyectos en el Golfo de México y la expansión en la cuenca del Pérmico. A nivel internacional, el avance productivo respondió al aumento de volúmenes en Kazajistán y otras regiones clave.
Los ingresos del segmento upstream disminuyeron tanto en Estados Unidos como en operaciones internacionales, afectados por menores realizaciones y factores cambiarios.
El consejo de administración aprobó un aumento de cuatro por ciento en el dividendo trimestral. En operaciones previas a la apertura, las acciones de Chevron mostraron estabilidad y se mantuvieron cerca de su máximo anual, reflejando su perfil defensivo dentro del sector energético.











