La política monetaria de Estados Unidos enfrenta un momento de definición ante señales mixtas en inflación y empleo. En ese contexto, voces dentro de la Reserva Federal llaman a moderar las expectativas del mercado sobre un pronto giro expansivo.
Raphael Bostic, presidente del Banco de la Reserva Federal de Atlanta, afirmó que la inflación aún se mantiene en niveles elevados y requiere una postura monetaria restrictiva por más tiempo. El funcionario subrayó que el banco central debe actuar con paciencia antes de considerar nuevos recortes de tasas.
Las declaraciones se produjeron después de que la Reserva Federal decidiera mantener sin cambios la tasa de referencia, tras aplicar tres recortes consecutivos hacia el cierre de 2025. La decisión reflejó un amplio consenso interno, apoyado en datos recientes que muestran estabilización en el mercado laboral.
Raphael Bostic y la evaluación del riesgo económico
Bostic señaló que el riesgo de un deterioro abrupto del empleo se ha reducido de forma significativa en las últimas semanas. Esta percepción fortalece la postura de esperar mayor evidencia antes de relajar la política monetaria.
Además, destacó que una inflación persistentemente alta limita el margen de maniobra de la Fed. Mantener una política algo restrictiva, indicó, permite evitar un repunte inflacionario que complique el objetivo de estabilidad de precios.
En el plano institucional, el funcionario comentó sobre el anuncio del presidente Donald Trump de nominar a Kevin Warsh como eventual sucesor de Jerome Powell. Bostic describió a Warsh como un perfil reflexivo y abierto al diálogo, aunque reconoció tener experiencia limitada de trabajo directo con él.
Transición en la Fed y señales al mercado
La reunión más reciente marcó la última participación de Bostic como responsable de política monetaria, previo a su retiro programado a finales de febrero. Su salida coincide con un periodo de ajuste fino en la estrategia de la Fed.
Las señales enviadas por Raphael Bostic refuerzan la idea de que los recortes de tasas no serán inmediatos. Esta postura influye directamente en las expectativas de inversionistas y en la valuación de activos sensibles al rumbo de la política monetaria.











