Bank of America alerta sobre riesgos en la inversión en IA

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Inversión en inteligencia artificial enfrenta mayor competencia y dudas sobre la rentabilidad del creciente gasto tecnológico.
Bank of America alerta sobre riesgos en la inversión en IA

El auge de la inteligencia artificial ha impulsado una carrera de inversiones entre las mayores compañías tecnológicas del mundo. Sin embargo, Bank of America advierte que el aumento acelerado del gasto, combinado con una competencia más intensa y precios más bajos, podría comenzar a reducir los rendimientos que esperan los inversionistas.

Las previsiones de gasto de capital de los grandes proveedores de infraestructura tecnológica alcanzan aproximadamente un billón de dólares para los próximos 12 meses. A principios de 2025, esa expectativa rondaba los 330,000 millones de dólares. El nuevo nivel equivale a cerca del 3 por ciento del producto interno bruto de Estados Unidos.

La competencia podría reducir la rentabilidad

El estratega de Bank of America Sebastian Raedler compara el momento actual con otros grandes ciclos de inversión. El crecimiento de los ferrocarriles y la expansión tecnológica de los años noventa también atrajeron grandes cantidades de capital. Las tecnologías prosperaron, pero numerosos inversionistas enfrentaron rendimientos decepcionantes.

Una situación similar podría desarrollarse en la IA. Los elevados márgenes iniciales han atraído más competidores y nuevas inversiones en centros de datos, chips y capacidad informática. Al mismo tiempo, los precios promedio de los tokens utilizados por los sistemas de inteligencia artificial han disminuido alrededor de 50 por ciento desde el verano.

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Más uso no garantiza mayores ingresos

El abaratamiento de los servicios podría aumentar su utilización. Sin embargo, Bank of America señala que el gasto empresarial estadounidense en IA se ha moderado ligeramente desde agosto, pese al fuerte incremento del volumen de tokens procesados. Esa diferencia plantea dudas sobre la capacidad de las compañías para convertir el creciente uso en ingresos suficientes.

El análisis no implica que la inteligencia artificial vaya a fracasar. El riesgo está en que las inversiones crezcan más rápido que los beneficios económicos obtenidos. Para los mercados, el siguiente desafío será identificar qué compañías pueden transformar su enorme gasto tecnológico en ingresos sostenibles y cuáles podrían quedar expuestas a una etapa de menor rentabilidad.

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