Nvidia vuelve a elevar la apuesta por sus accionistas mientras mantiene una agresiva estrategia de inversión en inteligencia artificial. El gigante de los chips autorizó una ampliación de su programa de recompra por 150.000 millones de dólares, la mayor anunciada hasta ahora por una compañía.
La nueva autorización eleva el importe total disponible hasta 235.000 millones de dólares. El anuncio también favoreció a la cotización, que superó máximos históricos y se acercó a 238 dólares por acción. Con ello, su capitalización rebasó los 5,7 billones de dólares tras avanzar cerca de 27% durante 2026.
Nvidia destinará miles de millones a sus accionistas
La compañía prevé completar el programa hasta el ejercicio fiscal 2028, durante aproximadamente 16 meses. El ritmo equivaldría a unos 39.000 millones de dólares trimestrales.
La fortaleza financiera permite asumir ese desembolso. Las previsiones apuntan a aproximadamente 436.000 millones de dólares de flujo de caja libre durante los próximos seis trimestres.
En el último trimestre, la empresa devolvió una cifra récord de 26.000 millones de dólares a sus accionistas. Destinó 20.000 millones a recompras y otros 6.000 millones al dividendo trimestral.
La IA absorbe otra parte de la enorme generación de caja
La remuneración al accionista convive con inversiones destinadas a fortalecer el ecosistema tecnológico de la compañía. Su cartera de participaciones en empresas cotizadas y startups relacionadas con IA ronda los 100.000 millones de dólares.
Cerca de 50.000 millones corresponden a inversiones en laboratorios avanzados de inteligencia artificial. Además, mantiene alianzas con Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR para crear plataformas capaces de captar más de 500.000 millones de dólares de terceros destinados a infraestructura.
Durante 2026 también ha entrado en compañías como Corning, IREN, Lumentum, Coherent, Nebius, CoreWeave y Nscale. A estas inversiones se suma su participación cercana al 1,5% en SpaceX.
La combinación de recompras, dividendos e inversiones muestra el alcance de una generación de caja que permite a la tecnológica remunerar al accionista mientras expande su posición dentro de la infraestructura mundial de inteligencia artificial.











