La inflación en Brasil dio una señal favorable para la mayor economía de América Latina. El avance anual de los precios se moderó durante julio y regresó al intervalo establecido por el Banco Central, después de permanecer dos meses por encima de ese límite.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio registró una inflación anual de 4.44%, frente al 4.64% observado en junio. El resultado quedó ligeramente por encima del 4.40% esperado por economistas consultados por Reuters.
Inflación en Brasil vuelve al rango establecido
El Banco Central mantiene una meta de inflación de 3%, con un margen de tolerancia de 1.5 puntos porcentuales hacia cada extremo. En consecuencia, el dato de julio coloca nuevamente al indicador dentro del intervalo permitido.
Además, los precios avanzaron 0.07% durante julio, después del incremento de 0.16% registrado en junio. En lo que va del año, la inflación acumula un aumento de 3.44%, de acuerdo con el IBGE; La vivienda ejerció presión sobre el indicador debido principalmente al comportamiento de la electricidad. Por otro lado, alimentos y bebidas registraron una caída mensual de 0.67%, ayudando a contener el índice general.
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Tasas mantienen la atención de los mercados
La desaceleración ocurre mientras Brasil conserva una política monetaria restrictiva. El Banco Central redujo recientemente su tasa de referencia en 25 puntos básicos por cuarta reunión consecutiva, hasta situarla en 14%.
Asimismo, la evolución de los precios será determinante para las siguientes decisiones monetarias. Una moderación sostenida podría ampliar el margen para futuros recortes, aunque las expectativas todavía reflejan cautela.
Pantheon Macroeconomics proyecta que la inflación brasileña podría cerrar 2026 alrededor de 5% y moderarse hacia 4% durante 2027. Esa previsión mantendría el indicador por encima de la meta central durante un periodo prolongado.











