El oro recuperó protagonismo en los mercados internacionales mientras los inversionistas aumentaron su búsqueda de activos defensivos. El metal alcanzó niveles no observados en más de dos meses, impulsado por la incertidumbre económica y geopolítica.
La cotización al contado avanzaba 0.4% hasta 4,407.79 dólares por onza durante las primeras operaciones del 11 de agosto. Los futuros estadounidenses subían 1.1% y rondaban los 4,467.59 dólares.
Oro gana terreno antes de conocer la inflación
El movimiento ocurre después de una recuperación que tomó fuerza tras conocerse datos laborales estadounidenses más débiles. El viernes previo, el oro registró un salto de 2.4%. Posteriormente cerró el lunes cerca de 4,390 dólares, su mayor cierre diario en casi diez semanas.
Además, los mercados esperan el Índice de Precios al Consumidor de julio en Estados Unidos. La Oficina de Estadísticas Laborales publicará el reporte el 12 de agosto. El resultado puede modificar las expectativas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal.
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Irán mantiene elevada la cautela del mercado
La tensión en Medio Oriente también sostiene la demanda defensiva. Las negociaciones relacionadas con Irán y la incertidumbre alrededor del estrecho de Ormuz mantienen atentos a los operadores internacionales. Asimismo, el petróleo Brent llegó a superar temporalmente los 90 dólares por barril.
Por otro lado, el fortalecimiento del dólar y los elevados rendimientos de los bonos estadounidenses representan obstáculos para el metal. Aun así, la demanda de refugio ha permitido que el oro mantenga su recuperación.
La plata cotizaba alrededor de 65.41 dólares por onza, mientras el platino avanzaba hasta 1,761.10 dólares. El comportamiento muestra que la atención también alcanza otros metales preciosos ante una jornada marcada por cautela macroeconómica.











