La Bolsa de Viena cambió el perfil que la caracterizó durante años. En 2026, Austria se posicionó como el mercado bursátil con mejor desempeño de la eurozona, impulsado por una empresa de semiconductores que ha captado la atención de los inversionistas gracias al crecimiento de la inteligencia artificial.
El índice ATX acumula un avance de 21.3% desde enero, según datos de Trading Economics. Con ese rendimiento supera al FTSE MIB de Italia, al AEX de Países Bajos, al IBEX 35 de España e incluso al Euro Stoxx 50, que reúne a varias de las principales compañías cotizadas de la región.
Austria encuentra un nuevo motor en los semiconductores
El cambio responde al extraordinario desempeño de AT&S, fabricante de sustratos para circuitos integrados con sede en Leoben. La compañía registró un incremento de 459% en el precio de sus acciones durante el año, al pasar de 32.20 a 174 euros por título.
Asimismo, su capitalización bursátil creció de aproximadamente 1,250 millones de euros a cerca de 7,000 millones en poco más de seis meses, superando el comportamiento de empresas reconocidas del sector como Micron, Intel, AMD y Marvell.
AT&S produce sustratos de circuitos integrados, componentes esenciales para los procesadores de inteligencia artificial. Estos permiten conectar miles de enlaces eléctricos que garantizan el funcionamiento de chips avanzados utilizados en centros de datos y otras aplicaciones de alto rendimiento.
Resultados financieros fortalecen el optimismo
El crecimiento operativo también respaldó el entusiasmo del mercado. Durante el ejercicio fiscal 2025/26, la empresa obtuvo ingresos por 1,800 millones de euros, un aumento de 21% a tipo de cambio constante.
Además, el EBITDA aumentó alrededor de 50% hasta 418 millones de euros y el flujo de caja libre volvió a terreno positivo con 236 millones de euros. Posteriormente, la compañía anunció acuerdos con AMD y otro importante cliente tecnológico identificado por Reuters como Intel para ampliar su capacidad de producción en Malasia y China mediante inversiones de entre 1,500 y 2,000 millones de euros.
Aunque los bancos continúan dominando la composición del mercado bursátil del país, el desempeño de AT&S demuestra cómo una sola empresa vinculada a la cadena de suministro de inteligencia artificial puede modificar el comportamiento de todo un índice accionario.











