Erling Haaland dejó de ser solo una máquina de goles para convertirse en uno de los activos comerciales más poderosos del Mundial 2026. El delantero noruego elevó el valor de su marca tras liderar a Noruega en una participación histórica y convertirse en uno de los jugadores más visibles del torneo.
La victoria de Noruega ante Brasil reforzó su impacto global. Haaland anotó los dos goles del triunfo y colocó a su selección en cuartos de final, una instancia que multiplicó la exposición de un equipo que no aparecía en un Mundial desde 1998.
Haaland dispara su valor comercial
El delantero de Manchester City ya era uno de los futbolistas mejor pagados del torneo. Estimaciones de mercado ubican sus ingresos anuales entre 65 y 70 millones de euros, considerando salario, bonos y patrocinios.
Además, su vínculo con Nike fortalece su posición dentro del negocio deportivo. A diferencia de otros jugadores que dependen de clubes históricamente populares, Haaland convierte a Noruega en una marca futbolística global cada vez que juega.
También suma un factor clave para patrocinadores y plataformas digitales: rendimiento medible. Sus goles, récords y presencia física generan contenido viral, audiencias internacionales y conversación constante en redes sociales.
El Mundial también vende figuras
El caso de Haaland muestra cómo la FIFA capitaliza el valor de sus estrellas. Cada gol impulsa transmisiones, camisetas, búsquedas, patrocinios y consumo digital alrededor del torneo.
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Haaland llegó al Mundial con una racha goleadora histórica con Noruega y mantuvo ese ritmo en la fase final. Ese rendimiento explica por qué hoy aparece como uno de los futbolistas más rentables del torneo, no solo por lo que gana, sino por todo lo que mueve a su alrededor.











