La vivienda en Estados Unidos continúa fuera del alcance para millones de familias. Sin embargo, una nueva tendencia está cobrando fuerza en 2026: ciudades medianas del Medio Oeste y regiones interiores emergen como los mercados más favorables para compradores de vivienda por primera vez, gracias a su equilibrio entre precios accesibles, calidad de vida y estabilidad laboral.
Un análisis de Neighbors Bank identificó 10 ciudades con más de 115 mil habitantes donde el costo mensual de la vivienda no rebasa el 35% del ingreso familiar promedio, lo que permite un acceso más realista a la propiedad. Estos mercados, como Peoria (Illinois), Fort Wayne y South Bend (Indiana), destacan por sus economías diversificadas, baja presión inflacionaria y revitalización urbana.
Compradores primerizos hallan valor en mercados no costeros
Pittsburgh (Pensilvania) es un caso ilustrativo: ofrece infraestructura y servicios de gran ciudad con costos significativamente más bajos que los de otras zonas metropolitanas. Toledo (Ohio) y Davenport (Iowa), por su parte, potencian su cercanía a cuerpos de agua para desarrollar áreas recreativas, al tiempo que mantienen precios inmobiliarios competitivos.
En Rockford (Illinois), la revalorización sostenida de la vivienda se apoya en sectores industriales avanzados y salud. Lansing (Michigan) y Wichita (Kansas) aportan estabilidad a través de empleos públicos, universidades y servicios médicos. Wichita Falls (Texas), que cierra la lista, combina precios de entrada bajos con mínimos tiempos de traslado y un costo de vida muy por debajo del promedio nacional.
Estas zonas también ofrecen condiciones urbanas favorables como tiempos cortos de traslado, espacios públicos amplios y comunidades cohesionadas. Así, los compradores primerizos pueden adquirir vivienda sin comprometer su capacidad de ahorro ni su calidad de vida.
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