El Texas-Mexico Automotive Supercluster (TMASC) tiene como objetivo consolidarse como un eje estratégico para la industria automotriz, combinando la infraestructura de Texas y los estados mexicanos de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí.
Este clúster no solo impulsa la producción de vehículos y partes, sino que también fortalece el comercio internacional entre México y Estados Unidos, donde los vehículos y equipos de transporte representan el 30% de las importaciones estadounidenses provenientes de México.
Este ecosistema ha fortalecido la integración binacional, facilitando el intercambio comercial y logístico entre Texas y México, consolidando un superclúster automotriz liderado por el Bexar Economic & Community Development. Su crecimiento en la última década ha traído como resultado importantes inversiones de OEMs líderes como Stellantis, BMW, Navistar, Caterpillar y Tesla.
Su desarrollo ha consolidado una base regional de proveedores y optimizado la infraestructura logística. “Este corredor es un superclúster que fortalece la competitividad de la industria automotriz a nivel binacional”, destacó David E. Marquez, director de Desarrollo Económico y Comunitario del Condado de Bexar.
Fuente: MexicoIndustry
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