La tendencia a la baja en la inflación -que en la primera quincena de junio se ubicó en 5.18%- es positivo para la banca mexicana. Eso ayudaría a mitigar el riesgo de crédito, especialmente en algunas carteras de consumo que han registrado crecimientos y son más sensibles a este fenómeno, consideró Moody’s Local México.
En un análisis, destacó que una alta inflación reduce la capacidad de pago de los individuos y se asocia con una mayor morosidad del crédito al consumo.
La agencia resaltó que el crédito al consumo ha tenido una evolución sólida durante los últimos meses, y el crecimiento de esta cartera fue el primero en observarse después de la crisis producida por la pandemia.
Al mismo tiempo, expuso, dicho crecimiento se ha dado con una buena evolución crediticia, pues el Índice de Morosidad Ajustado (IMORA) ha sido bajo comparado con los niveles históricos.
De esta manera, Moody’s Local México señaló que en un escenario de menor inflación, se esperaría que para el cierre del 2023, hubiera una morosidad contenida y cercana a los niveles observados a marzo del 2023 de 3.0% para la cartera de consumo, y de 2.1% para la cartera total.
Fuente: El Economista
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