Meta Platforms se acerca a la barrera de los 2 billones de dólares de capitalización después de una fuerte recuperación de sus acciones. La matriz de Facebook cerró el jueves con un valor de mercado de 1,98 billones de dólares y se situó como la séptima compañía cotizada más valiosa del mundo.
Las acciones avanzaron 4,5% en el Nasdaq hasta 779,57 dólares. El movimiento amplió un rally que contrasta con el débil desempeño registrado durante agosto y refleja el renovado interés de los inversionistas por la estrategia de inteligencia artificial de la tecnológica.
Meta registra uno de sus mejores meses desde 2013
Los títulos acumulan un avance cercano al 36% durante septiembre, lo que coloca a la compañía en camino de registrar su mejor mes desde 2013. Desde mediados de agosto, la cotización ha aumentado alrededor de 43%.
Ese desempeño también posicionó a la tecnológica como la tercera compañía con mayor avance dentro de su índice durante ese periodo.
Stocktwits señaló que las acciones han ganado cerca de 27% desde el lanzamiento de Muse, su asistente de inteligencia artificial, el pasado 8 de septiembre. En el conjunto de 2026, la revalorización ronda el 18%.
La inteligencia artificial recupera la atención del mercado
La recuperación bursátil comenzó después de que la compañía acordara pagar hasta 18.000 millones de dólares para resolver una importante demanda relacionada con la adicción de menores a las redes sociales.
El acuerdo eliminó una fuente de incertidumbre legal que había acompañado a la empresa durante años. A partir de entonces, los inversionistas trasladaron nuevamente su atención hacia la estrategia comercial y tecnológica del grupo.
El foco se encuentra ahora en su acelerado despliegue de productos de inteligencia artificial dirigidos al consumidor. Muse se ha convertido en una de las principales apuestas de esa estrategia y su lanzamiento coincidió con una importante apreciación de las acciones.
El acercamiento a los 2 billones de dólares representa otro hito para la compañía, aunque su evolución bursátil dependerá de la capacidad para convertir las inversiones en IA en crecimiento y nuevas fuentes de ingresos.











