El deporte de élite se ha convertido en uno de los territorios estratégicos para la expansión de las marcas de lujo a nivel mundial. Grandes firmas de moda están aumentando su inversión en competiciones deportivas para conectar con consumidores jóvenes y con alto poder adquisitivo, en un mercado donde el entretenimiento, la identidad de marca y la experiencia premium convergen.
Los grandes conglomerados lideran esta tendencia. El grupo LVMH ha impulsado una estrategia que integra moda, hospitalidad de alto nivel y presencia en eventos deportivos globales. Un ejemplo fue su participación en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde destinó alrededor de 165 millones de dólares a activaciones comerciales y posicionamiento de marcas como Louis Vuitton y Dior.
Marcas de lujo encuentran en el deporte un nuevo mercado
La presencia de marcas de lujo en el deporte ya no se limita a patrocinios tradicionales. Las empresas buscan crear experiencias exclusivas y controlar espacios de visibilidad dentro de los eventos.
Uno de los focos principales es la Fórmula 1, convertida en un espectáculo global que mezcla tecnología, velocidad y consumo premium. Desde 2025, LVMH mantiene un acuerdo cercano a 150 millones de dólares anuales durante una década, lo que podría superar los 1.500 millones de dólares.
El atractivo del campeonato radica también en su audiencia. La Fórmula 1 reúne más de 1.500 millones de espectadores acumulados por temporada entre televisión, plataformas digitales y eventos en vivo, con un perfil socioeconómico superior al de otros deportes masivos.
Moda premium y nuevas generaciones de consumidores
La estrategia deportiva de las marcas de lujo también responde a cambios en el comportamiento de los consumidores. Los compradores menores de 35 años valoran la identidad de marca, la innovación textil y la presencia digital.
Giorgio Armani ha desarrollado la línea EA7 Emporio Armani para competir en el mercado de ropa deportiva de alto rendimiento. La marca participó como proveedora del equipo italiano en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 y mantiene inversiones cercanas a 55 millones de dólares por ciclo olímpico.
Tommy Hilfiger también reforzó su estrategia deportiva al regresar a la Fórmula 1 en 2026 como proveedor de vestuario del equipo Cadillac y firmar un acuerdo multianual con el Liverpool para desarrollar colecciones de moda y vestir a jugadores y personal del club.











