El rebote reciente del lujo europeo no convence plenamente a los analistas. Deutsche Bank redujo sus expectativas sobre LVMH y Hermès después de considerar que los resultados del segundo trimestre no eliminan los problemas estructurales que siguen condicionando al sector.
La reacción bursátil fue inmediata. Las acciones de la compañía francesa retrocedieron 2,9%, mientras Hermès perdió 2,5%. Aunque el sector acumula una recuperación del 12% desde los mínimos de mayo, todavía registra una caída cercana al 11% durante el año.
LVMH conserva potencial pese al recorte de Deutsche Bank
El banco alemán redujo su precio objetivo para la firma de Bernard Arnault desde 600 hasta 590 euros por acción. La nueva valoración todavía representa un potencial de revalorización aproximado del 27% frente a los niveles considerados en el informe, por lo que mantiene su recomendación de compra.
Para Hermès, Deutsche Bank recortó su objetivo hasta 1.920 euros, frente a los 2.320 euros anteriores. Incluso con este ajuste, la estimación supone un potencial cercano al 20%.
Además, los estrategas señalan que la debilidad de la demanda china continúa limitando la recuperación. También pesan la contracción de la clase media en economías desarrolladas y la inestabilidad política en Oriente Próximo.
Las joyerías resisten mejor la debilidad del sector
Deutsche Bank considera que todavía faltan catalizadores capaces de compensar estos obstáculos. Sin embargo, identifica mayor fortaleza entre las compañías relativamente protegidas de estas presiones, especialmente aquellas vinculadas con joyería.
Watches of Switzerland refleja esa diferencia y acumula un avance bursátil del 57%. Por otro lado, UBS mantiene una perspectiva más favorable para el conjunto de la industria y espera que una mayor creatividad junto con la estabilización de China favorezcan el crecimiento.
Los próximos resultados serán determinantes para comprobar si la recuperación gana consistencia. El grupo francés informó recientemente ingresos semestrales de 38.600 millones de euros y un beneficio operativo recurrente de 8.700 millones. El tercer trimestre elevará nuevamente las exigencias del mercado sobre una industria que todavía busca recuperar un crecimiento sostenido.











