La seguridad ciudadana está entrando en una nueva etapa impulsada por el uso de tecnologías avanzadas.Ernesto Mizrahi Haiat, especialista en innovación y seguridad, destaca que la tecnología predictiva ofrece una oportunidad sin precedentes para salvar vidas y optimizar recursos. A través del análisis de datos históricos y en tiempo real, los sistemas pueden anticipar patrones delictivos, prever emergencias y mejorar la planeación operativa de las fuerzas de seguridad.
La inteligencia artificial y el análisis predictivo permiten a las autoridades pasar de un enfoque reactivo a uno preventivo, donde los riesgos se identifican antes de que se conviertan en amenazas reales. Esta transformación resulta clave en ciudades cada vez más densas y conectadas.
Ernesto Mizrahi Haiat, especialista en innovación y seguridad, destaca que la tecnología predictiva ofrece una oportunidad sin precedentes para salvar vidas y optimizar recursos. A través del análisis de datos históricos y en tiempo real, los sistemas pueden anticipar patrones delictivos, prever emergencias y mejorar la planeación operativa de las fuerzas de seguridad.
Según explica Ernesto Mizrahi Haiat, la inteligencia artificial preventiva funciona como un sistema de apoyo a la toma de decisiones. “No se trata de reemplazar a las personas, sino de darles mejores herramientas”, señala. Los algoritmos pueden procesar información proveniente de reportes ciudadanos, sensores urbanos, cámaras de vigilancia y plataformas de movilidad para detectar comportamientos atípicos o zonas de mayor riesgo.
Esta capacidad analítica permite desplegar patrullajes más eficientes, reducir tiempos de respuesta y diseñar estrategias basadas en evidencia. Además, contribuye a una asignación más inteligente de recursos, lo que resulta especialmente relevante en contextos donde las capacidades operativas son limitadas.
El uso de inteligencia artificial en seguridad plantea también desafíos éticos importantes. Mizrahi Haiat enfatiza que la tecnología debe aplicarse con total respeto a los derechos humanos y bajo principios de transparencia. “El reto no es tecnológico, sino ético: usar la inteligencia artificial para proteger, no para vigilar”, afirma.
Para lograrlo, propone establecer marcos regulatorios que garanticen la protección de datos, eviten sesgos algorítmicos y promuevan la rendición de cuentas. Ciudades de distintas partes del mundo ya utilizan sistemas de monitoreo inteligente y predicción del delito. México, concluye Mizrahi, puede adoptar estas soluciones si las adapta a su realidad social y normativa, construyendo así entornos urbanos más seguros, justos y resilientes.
También te puede interesar: Economía mexicana enfrentará 2026 con señales mixtas
Durante décadas, una nueva película de Disney significaba mucho más que un estreno. Producciones como…
Cada nueva película de Spider-Man demuestra el enorme poder comercial del superhéroe. El llamado opening…
El patrimonio oral y la riqueza narrativa del México antiguo han encontrado un vehículo de…
Hubo un momento en el que los carbohidratos se convirtieron en los villanos favoritos de…
Invertir en proyectos de infraestructura contribuye al crecimiento económico y al desarrollo del país por…
Los incendios forestales en España han dejado de ser solo una emergencia ambiental para convertirse…