Las alertas de seguridad volvieron a colocar a Ford en el centro del mercado automotriz de Estados Unidos. La compañía anunció un nuevo retiro de casi 80,000 SUV tras detectar un posible fallo en el asiento del conductor que podría incrementar el riesgo de lesiones para los ocupantes. La medida amplía una serie de llamados a revisión que han marcado el desempeño operativo del fabricante durante 2026.
El aviso comprende vehículos Ford Explorer y Lincoln Aviator de los años modelo 2026 y 2027. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos indicó que el asiento del conductor puede reclinarse de forma involuntaria cuando el vehículo se desbloquea o arranca de manera remota. Ese movimiento podría atrapar a un pasajero ubicado en la segunda fila.
Retiro de Ford mantiene presión sobre la marca
El nuevo retiro de Ford se suma a otros llamados emitidos durante el año. Hace apenas unos días, la empresa ordenó revisar más de 500,000 unidades Bronco por un defecto de cableado con potencial riesgo de incendio en el compartimento del motor. Además, en febrero retiró más de cuatro millones de vehículos por una falla de software y en abril inició otra campaña relacionada con camionetas F 150.
Asimismo, la repetición de estos procesos incrementa los costos asociados con garantías, logística y reparación. También mantiene la atención de inversionistas y reguladores sobre los controles internos de calidad del fabricante.
La frecuencia de estos llamados confirma un entorno de mayor supervisión para la industria automotriz estadounidense. En consecuencia, la capacidad de respuesta de los fabricantes se ha convertido en un elemento clave para preservar la confianza del mercado y reducir riesgos legales.
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