Una inesperada distensión en el panorama geopolítico internacional ha catalizado un nuevo impulso en el mercado accionario mexicano. El índice S&P/BMV IPC alcanzó las 68,347.98 unidades, marcando su cuarto máximo histórico consecutivo y sumando cinco jornadas al alza, con un avance acumulado de 2.55% en la semana.
La Bolsa Institucional de Valores (FTSE-BIVA) también mostró solidez, cerrando en 1,351.16 puntos tras un incremento de 0.42%, y acumula un rendimiento de 2.30% en igual periodo. En lo que va de enero, el IPC ha registrado siete cierres récord, mientras que BIVA contabiliza ocho, reflejo de una tendencia alcista sostenida.
El catalizador principal ha sido el anuncio de un acuerdo preliminar entre Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en relación con Groenlandia, revelado durante la participación del presidente Donald Trump en el Foro Económico Mundial de Davos. El compromiso ha reducido tensiones arancelarias y ha eliminado el riesgo de medidas unilaterales, lo cual se tradujo en un renovado apetito por riesgo en los mercados emergentes.
Impulso desde sectores clave fortalece al mercado
El repunte también ha sido respaldado por un desempeño destacado en sectores como consumo básico, minería, servicios e industria. Empresas como FEMSA, Arca Continental y Alsea lideran las ganancias debido al dinamismo del consumo interno y la estabilidad del tipo de cambio.
Industrias Peñoles y Grupo México se han beneficiado de los altos precios de metales, mientras que el sector industrial comienza a mostrar señales de reactivación ante mayores expectativas de inversión pública.
En lo que va del año, el S&P/BMV IPC acumula un rendimiento de 6.28% y el FTSE-BIVA de 6.18%. De mantenerse la estabilidad arancelaria, el mercado bursátil mexicano podría consolidar una de sus mejores rachas desde 2023.











