Para Alejandro Martínez Araiza, el mayor desafío económico de América del Norte no consiste en replicar el modelo manufacturero chino, sino en aprovechar las ventajas competitivas que ya existen dentro de la región.
El secretario general del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC) afirmó que México dispone de condiciones estratégicas que lo posicionan como un destino prioritario para la inversión destinada a abastecer los mercados de Estados Unidos y Canadá.
Durante una entrevista con Breitbart Radio, el dirigente explicó que la cercanía geográfica, la integración industrial y la certidumbre jurídica derivada del T-MEC representan activos difíciles de igualar por otros competidores internacionales.
Entre los factores que, a su juicio, fortalecen el atractivo de México destacan:
- La proximidad logística con el mercado estadounidense.
- Cadenas de suministro cada vez más integradas.
- Un marco comercial respaldado por el T-MEC.
- Certidumbre jurídica para empresas e inversionistas.
- Mayor coordinación económica entre los tres países.
Además, Alejandro Martínez Araiza aseguró que la región tiene capacidad para convertirse en uno de los polos económicos más importantes del mundo siempre que fortalezca la cooperación comercial y laboral.
Una revisión del T-MEC con visión de largo plazo
El líder sindical señaló que la actualización del tratado comercial representa una oportunidad para elevar la competitividad regional mediante reglas de origen más robustas, mejores condiciones laborales y una mayor protección frente a prácticas que distorsionan el comercio internacional.
Asimismo, el dirigente destacó la relevancia del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida como un instrumento que contribuye a generar confianza entre los socios comerciales y garantiza el respeto de los compromisos laborales asumidos por los países integrantes.
Los indicadores económicos respaldan ese contexto. La Secretaría de Economía reportó que México recibió más de 36 mil millones de dólares de Inversión Extranjera Directa durante 2024, mientras que cifras del U.S. Census Bureau confirman que el país se mantiene como el principal exportador de mercancías hacia Estados Unidos.
Para Alejandro Martínez Araiza, una integración económica más profunda también tendría impactos sociales positivos, entre ellos:
- Incremento del empleo formal.
- Salarios más competitivos.
- Desarrollo de mano de obra especializada.
- Mayor resiliencia de las cadenas de suministro.
- Reducción de la migración por razones económicas.
- Condiciones que favorezcan mayor seguridad y bienestar para las familias de la región.
Finalmente, el secretario general el SNAC concluyó que el futuro de Norteamérica dependerá de consolidar un entorno económico basado en productividad, cooperación e instituciones sólidas que permitan aprovechar plenamente las ventajas competitivas compartidas.











