La transformación tecnológica de la industria mexicana coloca al empleo y a la capacitación en el centro de la discusión sobre el futuro productivo del país.
Ante ese escenario, Alejandro Martínez Araiza, secretario general nacional del Sindicato Nacional de Alimentación y Comercio (SNAC), considera que la incorporación de Inteligencia Artificial (IA) y automatización debe acompañarse de mecanismos que permitan a los trabajadores adaptarse a las nuevas condiciones laborales.
El avance de la Industria 4.0 representa un desafío para las políticas de desarrollo económico y las relaciones laborales, debido a que modifica las competencias que requieren las empresas y las condiciones bajo las cuales se desempeñan millones de personas.
Desde la visión sindical, el objetivo consiste en garantizar que la innovación tecnológica no se traduzca en una mayor vulnerabilidad para los trabajadores, sino en oportunidades para adquirir conocimientos y participar en actividades de mayor especialización.
Manufactura, productividad y empleo
La importancia del tema se relaciona con el peso de la manufactura en la economía nacional.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, el sector aporta aproximadamente 20% del Producto Interno Bruto (PIB) y concentra 90% de las exportaciones mexicanas.
Un estudio presentado en junio de 2026, con información del Censo Económico 2024 del INEGI, identificó beneficios asociados con la adopción de IA:
- Un aumento de 10 puntos porcentuales en la adopción de IA se relaciona con 18.8% más producción bruta por unidad económica.
- El mismo incremento se asocia con una prima salarial de 5.4%.
- La capacitación y certificación en competencias tecnológicas figuran entre las prioridades de la Secretaría de Economía para acelerar la transformación manufacturera.
Los indicadores reflejan que la incorporación tecnológica puede modificar tanto la productividad como las condiciones de remuneración; sin embargo, aprovechar esas oportunidades requiere trabajadores preparados para operar en entornos digitalizados.
El desafío de la reconversión laboral
Alejandro Martínez Araiza sostiene que la protección del empleo debe anticiparse a los cambios derivados de la automatización.
Para ello, la formación continua y la reconversión laboral deben facilitar que las personas puedan asumir nuevas funciones o actualizar la manera en que desempeñan sus actividades.
Los datos del Banco de México muestran que la adopción tecnológica avanza en las empresas:
- 24.3% de las compañías mexicanas con más de 100 trabajadores utiliza o planea utilizar IA durante los siguientes 12 meses.
- 43% contempla incorporar automatización de procesos o tareas.
- En alimentos y bebidas, 24.8% prevé utilizar IA y 59.7% considera automatizar procesos.
La demanda de habilidades también se incrementa; PwC México registró cerca de 35 mil nuevas vacantes que exigieron competencias de IA durante 2025, para alcanzar 68 mil ofertas, el doble de las 33 mil contabilizadas en 2024.
Una agenda laboral ante la transformación tecnológica
Desde el SNAC, la propuesta de Alejandro Martínez Araiza contempla una formación que combine experiencia laboral con conocimientos digitales, análisis de datos, automatización y uso responsable de herramientas de IA.
El planteamiento adquiere relevancia ante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en el que la competitividad y la integración productiva regional ocupan un lugar estratégico.
En este contexto, la preparación de los trabajadores constituye una herramienta para fortalecer la productividad y reducir las brechas de habilidades.
La Industria 4.0 plantea así una agenda que involucra a empresas, instituciones y organizaciones sindicales; impulsar la innovación, pero también garantizar que las personas cuenten con oportunidades para aprender, adaptarse y participar en el desarrollo industrial de México.











