Zoo Tycoon: el videojuego que convirtió un zoológico en un negocio

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Zoo Tycoon convirtió la administración de zoológicos en uno de los videojuegos de simulación más recordados de los años 2000.
Zoo Tycoon: el videojuego que convirtió un zoológico en un negocio

No había que salvar el mundo.

Tampoco disparar, correr o derrotar enemigos.

En Zoo Tycoon, el jugador tenía otro problema: conseguir que un zoológico fuera rentable.

Había que comprar animales, construir hábitats, contratar empleados y mantener contentos a los visitantes.

Además, cada decisión costaba dinero.

La propuesta parecía sencilla. Sin embargo, terminó convirtiéndose en uno de los grandes nombres de los juegos de simulación de principios de los años 2000.

Microsoft encontró negocio en administrar

Zoo Tycoon apareció originalmente para PC en 2001.

Blue Fang Games desarrolló el título y Microsoft se encargó de publicarlo.

Su propuesta mezclaba creatividad con administración.

El jugador podía construir el zoológico que quisiera. Sin embargo, necesitaba conseguir suficientes ingresos para mantenerlo funcionando.

Por ello, detrás de los animales existía prácticamente una clase de negocios.

Había presupuestos, precios, empleados, mantenimiento y satisfacción del cliente.

Si el parque estaba mal diseñado, los visitantes se marchaban.

Los animales eran el verdadero producto

La fórmula permitía expandir fácilmente el juego.

Más animales significaban más contenido.

Así llegaron expansiones relacionadas con dinosaurios y especies marinas.

De esta manera, Microsoft podía prolongar la vida comercial del título sin desarrollar inmediatamente un videojuego completamente nuevo.

Además, cada expansión ofrecía nuevas construcciones y desafíos.

Era una estrategia que hoy resulta habitual, pero que entonces ayudaba a mantener activo un juego durante años.

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Zoo Tycoon 2 llevó la fórmula más lejos

En 2004 llegó Zoo Tycoon 2.

La secuela modernizó la experiencia y permitió acercarse mucho más a los animales.

Además, mantuvo la fórmula de expansiones.

Especies en peligro, animales africanos, vida marina y animales extintos ampliaron progresivamente el contenido.

Así, la franquicia podía vender algo más que una sola caja.

El zoológico digital seguía creciendo.

Después llegó Xbox

Microsoft intentó recuperar la marca años después.

En 2013 apareció una nueva versión de Zoo Tycoon para Xbox.

Posteriormente llegó Zoo Tycoon: Ultimate Animal Collection, con más especies y contenido.

La franquicia también terminó llegando a Nintendo Switch mediante una edición de Ultimate Animal Collection.

Sin embargo, nunca recuperó completamente el fenómeno cultural de sus primeras entregas para PC.

Entonces apareció Planet Zoo

Aquí está una de las partes más interesantes del negocio.

Mientras Zoo Tycoon perdió protagonismo, el mercado de simuladores de zoológicos no desapareció.

Todo lo contrario.

Planet Zoo, desarrollado por Frontier Developments, tomó muchos elementos que los jugadores amaban del género y los llevó hacia una simulación mucho más compleja.

El jugador administra animales, empleados, instalaciones, visitantes y finanzas.

También puede construir hábitats con enorme detalle.

El mercado que Zoo Tycoon ayudó a desarrollar encontró un nuevo líder.

Los simuladores se convirtieron en un género enorme

Actualmente existen videojuegos sobre prácticamente cualquier negocio.

Parques temáticos.

Ciudades.

Hospitales.

Aeropuertos.

Restaurantes.

Granjas.

Empresas de transporte.

Incluso supermercados.

La razón comercial es sencilla.

Administrar recursos crea una cadena constante de decisiones.

El jugador gana dinero, reinvierte, amplía y vuelve a ganar.

Ese ciclo puede mantenerlo jugando durante cientos de horas.

Zoo Tycoon enseñaba negocios sin parecer una clase

Parte de su encanto estaba precisamente ahí.

Un niño podía pensar que solamente estaba colocando leones y jirafas.

En realidad, estaba aprendiendo conceptos básicos de administración.

Había que controlar gastos.

También establecer precios y mejorar instalaciones.

Además, resultaba necesario entender qué querían los visitantes.

Gastar demasiado podía destruir el zoológico.

Invertir correctamente permitía expandirlo.

El entretenimiento escondía una pequeña economía.

La nostalgia ahora es uno de sus mayores activos

Más de dos décadas después, Zoo Tycoon mantiene una generación de jugadores que recuerda especialmente sus primeras entregas.

Eso tiene valor.

Las compañías de videojuegos están recuperando constantemente títulos antiguos mediante remasterizaciones, nuevas versiones y relanzamientos.

Microsoft posee una enorme biblioteca de propiedades intelectuales.

Dentro de ella, Zoo Tycoon representa una marca reconocible que todavía podría aprovechar el crecimiento actual de los juegos de simulación.

Zoo Tycoon desapareció, pero su idea ganó

Quizá esa sea la parte más curiosa de su historia.

La franquicia ya no domina el mercado.

Sin embargo, el tipo de experiencia que ofrecía está más vivo que nunca.

Los jugadores siguen construyendo zoológicos digitales.

Siguen calculando precios.

Siguen contratando empleados.

Y siguen intentando conseguir que visitantes virtuales gasten más dinero.

Zoo Tycoon demostró que administrar un negocio también podía ser divertido.

Más de 20 años después, otros videojuegos continúan explotando exactamente esa idea.

El zoológico de Microsoft perdió protagonismo.

Pero el negocio que ayudó a popularizar nunca cerró.

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