Sabritas y Gran Malo: cuando las botanas se encuentran con una marca de tequila

Facebook
Twitter
Pinterest
Sabritas y Gran Malo: la estrategia detrás de su colaboración
Sabritas y Gran Malo: cuando las botanas se encuentran con una marca de tequila

Las colaboraciones dejaron de pertenecer únicamente al mundo de la moda.

Ahora aparecen en prácticamente cualquier categoría.

Botanas, restaurantes, cosméticos, videojuegos y bebidas buscan aliados capaces de generar conversación.

Sabritas y Gran Malo entran en esa tendencia al acercar dos universos que comparten ocasiones de consumo, pero pertenecen a mercados diferentes.

Por un lado aparece una de las marcas de botanas más reconocidas de México.

Por otro, Gran Malo construyó su identidad alrededor de sabores intensos, cultura digital y una imagen dirigida principalmente al público adulto joven.

La combinación tiene sentido desde el marketing.

Sabritas tiene algo que muchas marcas quieren: distribución

Sabritas forma parte del portafolio de PepsiCo y tiene una presencia enorme dentro del mercado mexicano.

Sus productos aparecen en supermercados, tiendas de conveniencia y pequeños comercios.

Por ello, colaborar con una marca de esta dimensión representa exposición.

Además, Sabritas cuenta con décadas de reconocimiento.

Su nombre puede convertir rápidamente una campaña en conversación nacional.

Gran Malo juega con una identidad diferente

Gran Malo construyó una propuesta alejada de la imagen tradicional asociada con algunas marcas de tequila.

Su comunicación utiliza colores, sabores y una estética diseñada para destacar en redes sociales.

Además, su asociación con Luisito Comunica ayudó a colocar la marca frente a una audiencia digital.

Esa identidad resulta atractiva para colaboraciones.

Gran Malo puede aportar conversación cultural mientras otra compañía aporta alcance y distribución.

Lee también: ¿Cuál es el producto más vendido en Fiestas Patrias?

El picante se convierte en punto de encuentro

Existe otra razón por la que ambas marcas pueden convivir comercialmente.

El sabor.

Gran Malo ha utilizado propuestas como tamarindo picante y horchata dentro de su portafolio.

Mientras tanto, Sabritas lleva décadas explotando perfiles relacionados con chile, limón y sabores intensos.

Así, las dos marcas pueden construir campañas alrededor de códigos gastronómicos que el consumidor mexicano reconoce inmediatamente.

No necesitan explicar demasiado la combinación.

El sabor hace parte del trabajo.

Las colaboraciones venden conversación

Una alianza de este tipo no necesita convertirse en una línea permanente para funcionar.

De hecho, la temporalidad puede aumentar su atractivo.

Las ediciones especiales generan curiosidad.

También impulsan publicaciones en TikTok e Instagram.

Después aparecen reseñas, videos, reacciones y contenido creado por consumidores.

De esta manera, el lanzamiento consigue publicidad más allá de los espacios pagados por las compañías.

PepsiCo entiende el poder de las experiencias

Para Sabritas, estas estrategias permiten mantener vigentes productos que llevan décadas en el mercado.

Ese punto resulta importante.

Una marca conocida no siempre necesita inventar otra categoría.

A veces necesita conseguir que el consumidor vuelva a hablar de ella.

Colaboraciones, sabores temporales y empaques especiales pueden cumplir esa función.

Además, permiten probar conceptos sin modificar permanentemente el portafolio.

Gran Malo gana legitimidad comercial

Para una marca más joven, aparecer junto a un gigante representa otra oportunidad.

Sabritas aporta reconocimiento masivo.

Gran Malo aporta novedad.

Ese intercambio de audiencias explica buena parte del atractivo de las colaboraciones modernas.

Una compañía consigue frescura.

La otra obtiene exposición.

México es terreno fértil para estas alianzas

El mercado mexicano tiene una enorme cultura alrededor de botanas y sabores intensos.

Chile, limón, tamarindo y combinaciones agridulces aparecen constantemente en nuevos productos.

Por ello, las marcas encuentran numerosas posibilidades para experimentar.

Además, las redes sociales aceleraron el proceso.

Un producto extraño puede convertirse en tendencia antes de que una campaña tradicional alcance la misma notoriedad.

El producto también se convierte en contenido

Aquí está una de las grandes claves comerciales.

Antes, una compañía lanzaba un producto y después compraba publicidad para venderlo.

Ahora puede diseñar el propio producto para que genere contenido.

Una colaboración inesperada provoca preguntas.

¿A qué sabe?

¿Realmente funciona?

¿Por qué estas dos marcas están juntas?

Cada pregunta puede convertirse en un video.

Y cada video representa exposición.

Sabritas y Gran Malo entienden la nueva batalla

El mercado actual tiene demasiados productos compitiendo por atención.

Por eso, estar disponible en una tienda ya no garantiza relevancia.

Las marcas necesitan conversación.

Una colaboración entre categorías permite conseguirla sin desarrollar necesariamente un negocio completamente nuevo.

Sabritas aporta alcance. Gran Malo aporta irreverencia. Juntas demuestran que el verdadero producto de muchas colaboraciones modernas también es la atención del consumidor.

En un mercado saturado, conseguir que millones de personas hablen de una marca puede resultar tan importante como conseguir que la compren.

Noticias Relacionadas