La economía mexicana comienza a mostrar señales de mayor estabilidad tras un inicio de año marcado por la desaceleración. En este contexto, HSBC considera que el país podría consolidar una recuperación gradual durante 2026, respaldada por un mejor desempeño del consumo interno, una inflación más moderada y un entorno financiero con menor presión sobre las tasas de interés.
El análisis del banco también identifica oportunidades para los inversionistas que mantengan estrategias diversificadas y con horizonte de largo plazo. Además, destaca que la resiliencia de la economía de Estados Unidos y el crecimiento de las utilidades corporativas vinculadas con la inteligencia artificial continúan favoreciendo el comportamiento de distintos activos financieros, pese a la incertidumbre geopolítica y comercial.
Recuperación económica con apoyo del consumo
HSBC proyecta que la economía mexicana crecerá alrededor de 1.1% al cierre de 2026. Asimismo, estima que la inflación seguirá desacelerándose, mientras que el Banco de México mantendría la tasa de referencia en 6.50% durante el resto del año. Este escenario podría fortalecer el consumo y mejorar las condiciones para la inversión.
Por otro lado, la institución mantiene una visión favorable sobre las acciones estadounidenses, los bonos corporativos con grado de inversión y la deuda gubernamental mexicana de corto y mediano plazo, al considerar que ofrecen una relación atractiva entre riesgo y rendimiento. También reconoce al oro como un instrumento relevante para diversificar portafolios ante episodios de volatilidad.
HSBC advierte que la revisión del T-MEC, la evolución de la relación comercial entre México y Estados Unidos, así como el contexto geopolítico internacional, continuarán siendo factores de riesgo para los mercados. En consecuencia, recomienda mantener estrategias de inversión disciplinadas y ajustadas a los objetivos financieros de cada inversionista.
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