Honda lleva sus baterías al negocio de los data centers

Facebook
Twitter
Pinterest
Honda produce baterías para sistemas de almacenamiento de energía y centros de datos
Honda lleva sus baterías al negocio de los data centers

La transición energética abrió una nueva oportunidad de negocio para la industria automotriz. Honda comenzó esta semana la producción de baterías destinadas a sistemas de almacenamiento de energía, una estrategia con la que busca aprovechar el crecimiento de un mercado impulsado por centros de datos, redes eléctricas y energías renovables.

El cambio ocurre apenas tres meses después de que la compañía canceló varios programas de vehículos eléctricos en Estados Unidos. Las baterías que originalmente abastecerían esos modelos ahora tendrán un nuevo destino dentro del sector energético.

Honda reorienta su estrategia tras frenar proyectos de vehículos eléctricos

Las celdas se fabrican en una planta ubicada en Ohio, operada mediante una empresa conjunta con LG Energy Solution. Aunque la automotriz modificó sus planes para el mercado estadounidense de vehículos eléctricos, decidió mantener activa la alianza para aprovechar la creciente demanda de almacenamiento energético.

La decisión responde a un entorno menos favorable para los vehículos eléctricos en Estados Unidos, donde la eliminación de incentivos fiscales redujo el ritmo de ventas. Además, la empresa canceló tres modelos destinados a ese mercado y registró un ajuste contable de 15,700 millones de dólares durante el último ejercicio fiscal como parte de la reestructuración de su estrategia.

Asimismo, la desaceleración de su negocio en China, donde los vehículos eléctricos continúan ganando participación, también influyó en esa decisión.

El almacenamiento energético gana atractivo para la industria

El mercado de baterías estacionarias mantiene un fuerte crecimiento. Datos de SEIA y Benchmark Minerals muestran que las instalaciones aumentaron 32% anual durante el primer trimestre, cuando se incorporaron 9.7 gigavatios-hora de capacidad.

Las proyecciones indican que hacia el final de la década el mercado podría alcanzar 110 gigavatios-hora instalados cada año, prácticamente triplicando su tamaño actual.

Además de respaldar centros de datos, estas baterías ayudan a estabilizar las redes eléctricas y mejoran el aprovechamiento de fuentes renovables como la energía solar y eólica. El atractivo financiero también resulta evidente. Tesla obtiene márgenes brutos cercanos al 30% con Megapack y Powerwall, aproximadamente el doble de los registrados en su negocio automotriz.

Lee también: La boda de Taylor Swift desató una ola de marketing oportunista

Noticias Relacionadas