La volatilidad en el mercado agroalimentario mexicano encontró un nuevo punto de inflexión con la firma de un acuerdo nacional que busca estabilizar el precio del jitomate, uno de los productos con mayor incidencia en la inflación de alimentos durante 2026.
La estrategia reúne a productores, comercializadores, centrales de abasto y cadenas de autoservicio de 18 estados del país. El objetivo consiste en ordenar la producción, fortalecer el abastecimiento interno y reducir las distorsiones que impulsaron aumentos históricos en el precio del producto durante los últimos meses.
Precio del jitomate bajo vigilancia
El acuerdo surge después de un periodo marcado por fuertes presiones inflacionarias. Durante la primera quincena de mayo, la inflación anual del jitomate alcanzó 118.5%, mientras que en marzo llegó a superar 150%, niveles no observados en dos décadas.
Las autoridades atribuyen el fenómeno a una combinación de factores. Entre ellos destacan las heladas registradas en Estados Unidos, una mayor demanda externa, eventos climáticos adversos en regiones productoras mexicanas y problemas fitosanitarios que redujeron la oferta disponible.
Además, el plan contempla una plataforma digital que permitirá coordinar siembras, demanda nacional y compromisos de exportación. De igual manera, busca evitar ciclos de sobreoferta o escasez que suelen generar fluctuaciones abruptas en los precios.
Jitomate y su impacto en la inflación
El comportamiento del jitomate se convirtió en uno de los principales focos de atención para la política económica mexicana. Su encarecimiento contribuyó al repunte inflacionario observado durante el primer trimestre del año y afectó directamente el gasto de los hogares.
Asimismo, la Procuraduría Federal del Consumidor realizará monitoreos permanentes para verificar que los beneficios del acuerdo se reflejen en los puntos de venta. El esquema también incluye acceso a financiamiento, asistencia técnica e insumos para pequeños y medianos productores.











