La percepción sobre el riesgo país de México vuelve a ocupar un lugar central entre inversionistas y participantes del mercado. El comportamiento de las finanzas públicas, el menor dinamismo económico y la evolución de la deuda soberana alimentan un entorno de mayor cautela para quienes evalúan oportunidades de inversión en el país.
Las preocupaciones se concentran en la capacidad de México para fortalecer sus cuentas fiscales sin afectar el crecimiento. Además, los analistas observan con atención la estabilidad de la calificación crediticia y el margen que tendrá la política económica para sostener la confianza de los mercados internacionales.
Riesgo país mantiene la atención de los inversionistas
Especialistas consultados por Franklin Templeton consideran que el déficit fiscal registrado tras el proceso electoral y el crecimiento económico cercano a 1 por ciento mantienen presión sobre la percepción de riesgo del país. La firma advierte que una consolidación fiscal más lenta podría aumentar el costo del financiamiento externo si las condiciones actuales persisten.
Asimismo, diversas calificadoras han señalado que el bajo crecimiento, el incremento de la deuda y las obligaciones relacionadas con Pemex limitan la flexibilidad de las finanzas públicas. Aunque México conserva el grado de inversión, el seguimiento de estos indicadores continúa siendo determinante para los mercados.
Este tema puede interesarte: México elevará demanda de maíz
Déficit fiscal y crecimiento marcarán el rumbo
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos redujo recientemente su expectativa de crecimiento para la economía mexicana a 0.8 por ciento durante 2026. El organismo señaló que la incertidumbre internacional y la sostenibilidad fiscal seguirán condicionando la evolución económica del país.
Por otro lado, Banco de México mantiene una postura prudente en política monetaria mientras evalúa la trayectoria de la inflación y el desempeño de la actividad económica. La combinación entre disciplina fiscal, crecimiento y estabilidad financiera será uno de los factores más observados por inversionistas nacionales y extranjeros durante los próximos meses.











