La primera semana de junio marcó un cambio relevante para el mercado cambiario en México. Después de varias jornadas en las que el peso mostró fortaleza frente a la divisa estadounidense, el dólar recuperó terreno y cerró la semana con una apreciación que reactivó el debate sobre la sostenibilidad del llamado superpeso.
La corrección ocurrió en un entorno internacional caracterizado por una mayor aversión al riesgo y por la persistente incertidumbre relacionada con la política comercial de Estados Unidos. Aunque la moneda mexicana había logrado mantenerse cerca de niveles históricamente favorables durante las semanas previas, el movimiento reciente refleja que los factores externos continúan dominando la dinámica cambiaria.
Superpeso enfrenta nuevas presiones externas
Especialistas del mercado consideran que la reciente fortaleza del peso no responde únicamente a fundamentos internos. Una parte importante del movimiento observado durante los últimos meses provino de la debilidad global del dólar, impulsada por preocupaciones sobre la economía estadounidense y por ajustes en las expectativas de crecimiento internacional.
Además, los mercados mantienen la atención sobre las tensiones comerciales y los posibles efectos de nuevas medidas arancelarias. En consecuencia, cualquier incremento en la percepción de riesgo puede generar salidas de capital de mercados emergentes y favorecer nuevamente a la moneda estadounidense.
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El dólar recupera protagonismo
El comportamiento de la divisa estadounidense durante el cierre semanal también envía una señal importante para inversionistas y empresas con exposición cambiaria. Aunque el peso conserva una posición relativamente sólida dentro del universo de monedas emergentes, la volatilidad permanece elevada y las condiciones pueden modificarse rápidamente.
Asimismo, diversos analistas sostienen que para hablar de un regreso pleno del superpeso sería necesario observar cotizaciones sostenidas por debajo de las 18 unidades por dólar y respaldadas por fundamentos estructurales más robustos. Mientras ello no ocurra, el mercado seguirá expuesto a episodios de corrección impulsados por acontecimientos globales.











