La industria textil de República Dominicana mantiene su acceso al mercado estadounidense sin el pago de aranceles, pese a la reciente implementación de un gravamen del 10 por ciento en la mayoría de importaciones a Estados Unidos. La protección proviene del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta) que preserva condiciones preferenciales para las exportaciones de textiles y confecciones dominicanas.
En términos económicos, esta exclusión arancelaria reviste importancia estratégica para el sector manufacturero dominicano. Gran parte de la producción textil del país se destina al mercado norteamericano, cuyo dinamismo y escala configuraron alrededor de 7 501,5 millones de dólares en exportaciones totales dominicanas durante 2024.
Acceso textil dominicano
El acuerdo DR-Cafta ampara específicamente a los bienes textiles que cumplen con las reglas de origen establecidas en el tratado. Estas reglas, definidas en el marco del acuerdo de libre comercio, aseguran que los productos originarios de República Dominicana y de los países centroamericanos ingresen sin aranceles al mercado estadounidense.
La interpretación jurídica de la medida se inserta en un contexto de políticas comerciales más amplias. La Sección 122 de la Trade Act of 1974 faculta al Ejecutivo norteamericano a imponer tasas temporales cuando se detectan desequilibrios económicos graves, pero la exclusión del sector textil muestra la vigencia y relevancia práctica de mecanismos de preferencia comercial preexistentes.
Asimismo, la continuidad del acceso textil dominicano sin aranceles mitiga presiones competitivas frente a proveedores de Asia u otras regiones que enfrentan estructuras arancelarias más gravosas, reforzando el papel de República Dominicana como socio estratégico en la cadena de suministro del sector textil.
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