En medio de un panorama de tensiones geopolíticas, el especialista en commodities e inversión, Roberto Guzmán García, observa cambios en la industria minera para el 2026, como el alza de precios y la escasez de los llamados minerales raros en el mercado global.
El especialista considera que el cobre desempeñará un papel determinante en el sector minero, ante el interés de las industrias tecnológicas por fabricar nuevos y mejores chips, procesadores y otros dispositivos que faciliten el uso de las inteligencias artificiales.
“Según estimaciones internacionales, el déficit de este mineral podría rondar las 150 mil toneladas, derivado de la expansión de las redes y de la nueva ola de consumo eléctrico asociada a los centros de datos de empresas dedicadas al desarrollo de IA”, asegura Roberto Guzmán García.
Sin embargo, la demanda por este y otros metales también abre una serie de oportunidades para mineras y empresas ligadas a la producción de minerales raros, pero que no cuentan con grandes inversiones.

“El Global Critical Minerals Outlook 2024 estima que se necesitarán 800 mil millones de dólares para nuevas minas y plantas metalúrgicas hacia 2040”, remarcó Roberto Guzmán García.
De acuerdo con las proyecciones, el cobre, el litio, el níquel y el cobalto son algunos de los minerales que más demanda tendrán. Pero, el especialista en commodities e inversión advierte a la industria minera sobre no depender de un único grupo de metales y diversificar sus extracciones, especialmente cuando los países imponen medidas restrictivas que afectan a las cadenas de suministro.
“Si un país que actúa como proveedor de estos insumos impone restricciones, provocará reacciones en cadena en otros países que amplifiquen la crisis y afecten la cadena de suministro”, señaló.
Ante este escenario, Roberto Guzmán García considera que la vía para garantizar un abasto global es la cooperación multilateral mediante plataformas de compras conjuntas y acuerdos compartidos para reducir el riesgo de coerción unilateral.










