La reconversión productiva de Yucatán avanza con paso firme. De ser un destino turístico tradicional, la entidad se posiciona hoy como un nuevo eje industrial en el sureste mexicano. Aunque aún distante del desarrollo manufacturero de regiones como el Bajío o el norte del país, Yucatán muestra señales claras de un viraje estructural orientado a la industria, con un crecimiento sostenido en sectores clave y una infraestructura que responde a nuevas exigencias logísticas.
El fortalecimiento de la manufactura ha sido fundamental. Las industrias de alimentos y bebidas, textil-confección y productos metálicos encabezan la expansión, impulsadas por una orientación exportadora y la llegada de procesos tecnológicamente avanzados. Además, el enfoque en sostenibilidad energética, con inversiones en fuentes renovables, ha elevado la competitividad regional frente a destinos industriales más consolidados.
Yucatán impulsa infraestructura industrial y sostenibilidad energética
Este nuevo perfil industrial también ha transformado el mercado inmobiliario. La demanda de naves especializadas, parques logísticos y bodegas de almacenamiento se ha incrementado, a medida que las empresas requieren espacios modernos y alineados con estándares globales. La ubicación estratégica del estado, con acceso al Golfo de México a través del Puerto de Progreso y con proyectos de conectividad terrestre y ferroviaria en marcha, refuerza su valor como plataforma logística.
Colliers, firma global de servicios inmobiliarios, se ha posicionado como aliado estratégico en este proceso. Su asesoría especializada permite a compañías nacionales e internacionales encontrar espacios industriales adaptados a objetivos de eficiencia y expansión regional.
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