La evolución del mercado inmobiliario de lujo en 2025 consolidó su separación estructural del segmento residencial general, con señales de fortaleza que no se replicaron en el resto del sector. Este fenómeno se refleja en un aumento significativo de operaciones por encima de los USD 10 millones, así como en la expansión del inventario de propiedades de siete cifras en ciudades clave.
Tan solo en Estados Unidos, se realizaron más de 1 600 transacciones por encima de los USD 10 millones, un incremento de 32% respecto a 2024, con un volumen de ventas cercano a los USD 28.6 mil millones en los principales hubs de lujo. El caso de Los Hamptons ilustra la tendencia: las viviendas de USD 5 millones o más representaron su mayor proporción histórica de transacciones, con un alza de 33.6% en los precios medianos.
Alta demanda y resiliencia en mercados de lujo
Los patrones observados revelan que el segmento de lujo presenta menor sensibilidad a tasas de interés o condiciones de crédito, ya que los compradores de alto patrimonio neto dependen menos del financiamiento tradicional. Además, su comportamiento incorpora factores como la demanda internacional, la preferencia por ubicaciones premium y la función del lujo como refugio de capital.
En América Latina, ciudades como Ciudad de México, Monterrey o Bogotá replican este desdoblamiento. Los activos premium mantienen menores tasas de vacancia y estabilidad de precios frente a la vivienda tradicional, respaldados por compradores internacionales y desarrollos de branded residences.
En 2025, el segmento global de vivienda de lujo fue valorado en USD 295.6 mil millones, con proyecciones de expansión sostenida hacia 2026. En ciudades como Miami, el inventario de propiedades de siete cifras superó por primera vez al de Nueva York, consolidando un cambio estructural en la distribución de capital inmobiliario.
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