Luego de que Twitter cerró la cuenta de Donald Trump por incitar el asalto al Capitolio la pasada semana, miles de seguidores del líder republicano buscaron una alternativa a la red social del pajarito azul. Y la encontraron: Parler.
Sin embargo, Amazon anunció durante el fin de semana que suspendía la cuenta de Parler a partir de las 07H59 GMT del lunes porque «recientemente se observó un aumento de contenido violento» en la red social.
En una serie de mensajes publicados el sábado, el cofundador del sitio John Matze acusó a los gigantes tecnológicos de comenzar una «guerra contra la libertad de expresión».
El sábado, un día después de la decisión de Twitter de eliminar permanentemente la cuenta de Trump, Parler era la aplicación más demandada en la plataforma de descarga de Apple en Estados Unidos.
Lanzada en 2018, la red social tiene un funcionamiento similar al de Twitter, con perfiles para seguir y «parlys» en lugar de tuits. La libertad de expresión es su leitmotiv.
Con sede en Henderson, en el estado de Nevada, Parler fue fundada por John Matze, un ingeniero informático, y Rebekah Mercer, una de las principales donantes del Partido Republicano.
La plataforma atrajo en sus inicios a usuarios conservadores, algunos de extrema derecha.
Recientemente aterrizaron en la red social voces republicanas más tradicionales. El presentador de Fox News Sean Hannity tenía 7.6 millones de seguidores y su colega Tucker Carlson, 4.4 millones.
También llegaron a Parler políticos republicanos, como el parlamentario Devin Nunes y la gobernadora de Dakota del Sur, Kristi Noem.
Pero fue la reciente decisión de Twitter de prohibir permanentemente la cuenta personal de Trump la que hizo disparar el número de usuarios en Parler.
Otras de las principales redes sociales, como Facebook, Instagram, Snapchat o Twitch, también han suspendido el perfil del inquilino de la Casa Blanca, lo que ha provocado que muchos seguidores del presidente de Estados Unidos hayan acudido en masa a plataformas conservadoras como Parler o Gab.
Después de esta demostración de mano dura de los gigantes tecnológicos contra los mensajes de extremistas, es probable que las redes sociales conservadoras tengan que adaptarse.
El servicio de video en vivo DLive, utilizado por varios manifestantes durante la invasión del Capitolio el miércoles, prohibió siete canales y eliminó más de 100 videos.
Algunos podrían optar por actuar como lo hizo Gab, una red social poblada mayoritariamente por usuarios ultraconservadores.
La plataforma estuvo en el foco de la polémica en 2018, cuando se descubrió que el autor de un tiroteo que mató a 11 personas en una sinagoga en Pittsburgh había publicado muchos mensajes antisemitas en esta red social.
Una vez que Apple y Google la vetaron, Gab adquirió sus propios servidores para no depender de empresas externas.
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