La relocalización de cadenas productivas hacia el norte de México ha reforzado la posición estratégica de Coahuila, pero también ha evidenciado brechas que podrían limitar un crecimiento industrial sostenido. Para Salomón Issa Tafich, empresario de la Comarca Lagunera, el debate debe centrarse en transformar la ventaja coyuntural en capacidades productivas duraderas.
Fortalezas que atraen inversión
Diagnósticos recientes sitúan a Coahuila entre las entidades con mayor fortaleza manufacturera del país, junto a Nuevo León y Chihuahua, gracias a su infraestructura logística, su capital humano y su cercanía a las cadenas de suministro regionales. Esa fortaleza ha facilitado la llegada de plantas y proyectos vinculados al nearshoring, especialmente en sectores como el automotriz y el metalmecánico.
Limitaciones que requieren acción
“No basta con atraer plantas o anunciar inversiones de alto perfil; el verdadero desafío es construir capacidades locales que sostengan ese crecimiento a lo largo del tiempo”, sostuvo Salomón Issa Tafich.
Señala como pendientes la modernización de los proveedores locales, la formación de técnicos especializados y la ampliación de la infraestructura crítica.
Efectos sobre servicios y calidad de vida
“Cuando la inversión se concentra de manera excesiva, se generan cuellos de botella en vivienda, servicios, agua y energía”, afirmó Issa Tafich. La presión sobre los servicios urbanos y los recursos básicos ya se percibe en la Comarca Lagunera, donde el dinamismo productivo obliga a repensar la planeación urbana y la provisión de servicios públicos.
Agenda para consolidar el impulso
Para Salomón Issa Tafich, la solución pasa por políticas coordinadas entre el sector público y el privado: inversión en centros de formación técnica, incentivos para la modernización de la cadena de proveeduría local y planes logísticos que reduzcan la dependencia de proveedores externos.
“Si no cerramos brechas en infraestructura, formación técnica y capacidad tecnológica, el nearshoring seguirá concentrándose en los mismos corredores”, advirtió.
La lectura del empresario es clara: Coahuila reúne condiciones para capitalizar la ola del nearshoring, pero, sin intervenciones orientadas a fortalecer las capacidades locales, la región corre el riesgo de ver su crecimiento limitado por fallas en los servicios y una provisión insuficiente de talento técnico.
“El nearshoring abrió una ventana que no será permanente. Si no invertimos hoy en capacidades locales y cohesión regional, mañana volveremos a preguntarnos por qué el desarrollo industrial sigue concentrado en unos cuantos territorios”, concluyó Issa Tafich.
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