KFC se mantiene como uno de los grandes jugadores de la industria global de comida rápida y México representa un mercado relevante para la marca.
En el país, Premium Restaurant Brands opera KFC y cuenta con más de 400 restaurantes entre unidades propias y franquicias, además de más de 8 mil empleados. La compañía señala que la marca lleva más de 48 años en México.
Un negocio que sigue creciendo
El desempeño internacional también muestra el tamaño de la oportunidad. Yum! Brands, compañía matriz de KFC, reportó que durante 2025 la cadena alcanzó un récord de desarrollo, con casi 3 mil nuevas unidades durante el año a nivel global. Además, sus ventas mismas tiendas crecieron 3% en el cuarto trimestre de 2025 y el número de unidades aumentó 6%.
La estrategia combina expansión física con tecnología, pedidos digitales y promociones enfocadas en consumidores sensibles al precio.
De hecho, durante el primer trimestre de 2026, KFC registró un crecimiento de 2% en ventas mismas tiendas a nivel global, impulsado en parte por ofertas de valor y nuevas propuestas dentro de su menú.
México, un mercado de alto volumen
El modelo mexicano también muestra cómo las grandes cadenas utilizan distintos formatos para acercarse al consumidor. KFC tiene presencia en ciudades grandes y mercados regionales, desde Ciudad de México y Monterrey hasta destinos turísticos y ciudades intermedias. Su directorio oficial muestra actualmente unidades en estados como Morelos, Chihuahua, Yucatán, Querétaro, Nuevo León y Baja California, entre otros.
Para la industria restaurantera, el atractivo está en un modelo que combina marca reconocida, franquicias, economías de escala y capacidad para adaptar promociones al bolsillo del consumidor.
Yum! Brands reporta más de 44 mil restaurantes de sus diferentes marcas en 151 países y territorios, operados principalmente mediante franquicias.
El reto: crecer sin perder relevancia
La expansión por sí sola ya no garantiza el éxito. El consumidor actual compara precios, busca promociones y utiliza cada vez más las plataformas digitales para decidir dónde comer.
Por eso, el desafío para KFC no consiste únicamente en abrir más restaurantes, sino en mantener una propuesta atractiva frente a competidores de pollo, hamburguesas, comida mexicana y nuevas marcas digitales.
Para KFC, el pollo sigue siendo el producto; pero el verdadero negocio está en la escala, la franquicia, la tecnología y la capacidad de mantenerse vigente en el bolsillo del consumidor.
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