El encarecimiento de la electricidad, los vuelos y algunos servicios aceleró la inflación en México durante la primera quincena de octubre. Los precios aumentaron 0,41%, por encima del 0,28% registrado en el mismo periodo de 2025 y de las expectativas del mercado.
De acuerdo con el Inegi, la tasa anual alcanzó 3,62%, prácticamente igual al 3,63% de un año antes. Aunque el jitomate y el limón registraron descensos, las presiones en servicios y energéticos mantuvieron elevados los costos para los consumidores.
Inflación subyacente mantiene presiones sobre los precios
El componente subyacente avanzó 0,25% quincenal, frente al 0,18% previo, y alcanzó una tasa anual de 3,78%. Las mercancías aumentaron 0,17% y los servicios 0,31%, estos últimos con una contribución destacada al indicador general.
Por su parte, el componente no subyacente subió 0,98%, mientras los energéticos y tarifas gubernamentales aumentaron 1,85%.
La electricidad se encareció 18,51% tras concluir los subsidios de verano en 18 ciudades. El transporte aéreo aumentó 14,77%, posiblemente por mayores costos de combustible, según Barclays.
Alimentos moderan el aumento y Banxico enfrenta riesgos
Los productos agropecuarios retrocedieron 0,11%. El limón bajó 10,43% y el jitomate 3,04%, aunque el tomate verde registró un incremento de 22,07%.
Goldman Sachs destacó que la caída de alimentos perecederos y proteínas animales ayudó a contener el indicador. Sin embargo, las presiones sobre bienes básicos y servicios dificultan nuevos recortes de tasas del Banco de México.
Barclays prevé que la inflación general se acerque al 4% al cierre de 2026 y alcance aproximadamente 4,5% hacia mediados de 2027.
Entre los riesgos destacan El Niño, posibles aumentos salariales de dos dígitos y los efectos de aranceles a importaciones de países como China.
Además, el Inegi estimó un crecimiento anual de 3,7% del IGAE en septiembre, señal de una actividad económica que podría sostener la demanda y las presiones sobre los precios.










