La comercialización de productos tradicionales en México enfrenta nuevos desafíos relacionados con la protección ambiental y el cumplimiento de las normas. En Pachuca, Hidalgo, autoridades federales aseguraron más de 24 kilos de acitrón, un ingrediente utilizado en la gastronomía mexicana cuya producción está vinculada con una especie de cactus en peligro de extinción.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que el producto fue localizado en dos establecimientos comerciales que no pudieron demostrar su procedencia legal. El caso pone nuevamente sobre la mesa la importancia de vigilar las cadenas de suministro, especialmente durante las temporadas de mayor demanda.
Detectan venta de acitrón sin acreditar su procedencia
El aseguramiento total fue de 24.26 kilogramos de acitrón elaborado a partir de biznaga burra, una planta conocida científicamente como Echinocactus platyacanthus.
La primera inspección ocurrió el 30 de septiembre en el Mercado Aquiles Serdán, donde las autoridades localizaron 690 gramos del producto. Posteriormente, el 6 de octubre, encontraron otros 23.57 kilogramos en un establecimiento de la Central de Abastos de Pachuca.
En ambos casos, los comerciantes no presentaron documentación que acreditara la procedencia legal del acitrón, por lo que las autoridades realizaron el aseguramiento precautorio e iniciaron procedimientos administrativos; La biznaga burra está catalogada como especie en peligro de extinción en México. Su aprovechamiento requiere autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
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La regulación ambiental también impacta al comercio
El acitrón mantiene una presencia importante en distintas recetas tradicionales, particularmente durante las celebraciones de fin de año. Esta demanda estacional representa un desafío para la vigilancia de su comercialización.
Desde una perspectiva económica, el caso refleja la necesidad de que comerciantes y distribuidores verifiquen el origen de sus mercancías para evitar riesgos legales y posibles pérdidas derivadas de aseguramientos; También abre oportunidades para promover ingredientes alternativos que permitan conservar las tradiciones gastronómicas sin afectar especies protegidas.










