La celebración de Día de Muertos también representa una temporada importante para el comercio tradicional de Ciudad de México. Durante octubre, los mercados reciben compradores interesados en conseguir flores, frutas, veladoras, papel picado y alimentos para preparar sus ofrendas familiares.
Esta actividad genera oportunidades para comerciantes, floricultores, artesanos y distribuidores de productos de temporada. Aunque las compras se concentran alrededor de una tradición cultural, también forman parte de una cadena comercial que conecta a pequeños productores con consumidores de la capital.
Mercados tradicionales impulsan las ventas de temporada
Entre los puntos de compra más conocidos destaca el Mercado de Jamaica, especializado en flores y arreglos. Durante esta temporada, el cempasúchil se convierte en uno de los productos más buscados por quienes preparan altares.
La Merced es otra alternativa para adquirir frutas, alimentos, dulces y distintos artículos utilizados en las ofrendas. Su variedad comercial permite comparar opciones y organizar las compras en un mismo recorrido.
Por su parte, el Mercado de Sonora es conocido por ofrecer veladoras, incienso y otros productos tradicionales relacionados con las celebraciones; Estos espacios concentran actividades de numerosos pequeños negocios que dependen de la afluencia de compradores para sostener sus operaciones.
Día de Muertos fortalece el comercio local
La demanda de productos para las ofrendas puede beneficiar a distintos sectores económicos. Las flores movilizan a productores y distribuidores, mientras que la venta de alimentos favorece a comerciantes y proveedores.
Los precios pueden cambiar según la disponibilidad, la calidad y la cercanía de las fechas principales. Por ello, comparar productos y anticipar las compras puede ayudar a las familias a administrar mejor su presupuesto.
Para los negocios, esta temporada también exige planear inventarios, organizar entregas y responder a una demanda que se concentra en pocos días; El Día de Muertos se celebra principalmente el 1 y 2 de noviembre, pero su actividad comercial comienza semanas antes. Mercados como Jamaica, La Merced y Sonora forman parte de esa dinámica económica en Ciudad de México.











