El mapa financiero global comienza a cambiar de dirección y los mercados emergentes vuelven a ocupar el centro del radar de los grandes inversionistas. En el caso de BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, la apuesta para 2026 se apoya en fundamentos económicos más sólidos y en nuevas tendencias tecnológicas que están redefiniendo la economía global.
El análisis de la firma destaca que los activos emergentes llegan a este nuevo ciclo con condiciones macroeconómicas más estables que en el pasado. Inflación controlada, políticas monetarias disciplinadas y una economía global resiliente crean un entorno favorable para acciones y bonos en estos países.
Mercados emergentes impulsados por tecnología y capital global
La estrategia de BlackRock también se apoya en tendencias estructurales de largo plazo. Entre ellas destaca el auge de la inteligencia artificial, que está reorganizando las cadenas industriales y favoreciendo a economías emergentes clave.
Países como Corea del Sur y Taiwán ocupan posiciones dominantes en la fabricación de semiconductores y hardware tecnológico. Ese liderazgo los coloca en el centro de la expansión global de la IA, impulsada por las inversiones masivas de las grandes tecnológicas estadounidenses.
Además, el crecimiento de la industria tecnológica exige metales industriales como cobre y otros insumos estratégicos que se producen principalmente en regiones emergentes. Esta dinámica genera nuevas oportunidades para América Latina y Asia dentro del nuevo ciclo tecnológico global.
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Deuda emergente y diversificación financiera en 2026
BlackRock también identifica oportunidades relevantes en la renta fija de mercados emergentes. La firma mantiene preferencia por bonos emitidos en divisa fuerte, ya que muchos países emergentes presentan fundamentos fiscales relativamente sólidos frente a economías desarrolladas con mayor endeudamiento.
Asimismo, el entorno de tasas de interés más bajas y un dólar potencialmente más débil refuerzan el atractivo de estos activos. En este escenario, la deuda de alto rendimiento en economías emergentes podría ofrecer retornos atractivos para inversionistas que buscan diversificación internacional.
Los datos del mercado ya muestran señales de este renovado interés. El índice MSCI de mercados emergentes registró un avance cercano al 9 % en enero de 2026, su mejor desempeño mensual desde 2012.











